
Rossy Marín Fuentes, MD, MPH
Un día, sentada en el metro (sistema de transporte público) escuché la conversación entre dos mujeres. Una de ellas, embarazada, hablaba con entusiasmo de la llegada de su bebé. Su acompañante, con gesto de alegría y curiosidad, preguntó:
¿Y lo tendrás por parto regular o por cesárea?
La futura mamá respondió: «Creo que será por cesárea. Mi primer hijo nació así, aunque la verdad, no estoy segura».
La otra mujer sonrió y compartió su experiencia: «Mi primer hijo también nació por cesárea porque venía de nalgas. Pero en mi segundo embarazo, después de informarme y considerar las opciones con mi médico, tuve un parto vaginal».
La embarazada se quedó pensativa y preguntó: ¿Y fue seguro?
Esa pregunta, sencilla pero profunda, acompaña a muchas mujeres durante el embarazo.
En condiciones ideales, un embarazo y un trabajo de parto que evolucionan con normalidad culminan con un nacimiento por vía vaginal. Sin embargo, la realidad no siempre sigue ese curso. ¿Qué ocurre cuando el trabajo de parto no se desarrolla como se esperaba? ¿Qué impacto tiene en aquellas mujeres que durante meses se prepararon física y emocionalmente para un parto vaginal y, finalmente, no pudieron lograrlo?
Cuando un nacimiento no ocurre como lo habíamos imaginado, es común que aparezcan emociones difíciles de nombrar: frustración, tristeza, duelo o culpa. Muchas mujeres comparten que estos sentimientos llegan sin aviso y, a veces, se viven en silencio. Reconocerlos y darles espacio no es una debilidad, sino un acto profundo de cuidado. Detrás de cada emoción hay una historia y una decisión tomada en un momento de vulnerabilidad, con la información y el apoyo disponibles en ese instante. Enriquecer nuestro conocimiento nos llevará a tomar decisiones con mayor conciencia y a mirar las experiencias propias y ajenas sin culpa ni juicios.
Comprender la cesárea
La cesárea es un procedimiento quirúrgico que puede salvar vidas cuando un parto vaginal representa un riesgo para la madre, el bebé o ambos. Como toda cirugía, la cesárea también implica ciertos riesgos, como infecciones, sangrado, mayor dolor después del parto y un tiempo de recuperación que suele ser más largo que el de un parto vaginal. Por esta razón, su indicación debe basarse en una evaluación médica cuidadosa que considere las condiciones de cada embarazo en specific.
Además de los aspectos físicos, la recuperación tras una cesárea también tiene una dimensión emocional. Contar con apoyo, tiempo para recuperarse y un entorno comprensivo resulta basic para el bienestar integral de la madre.
Como mamá y profesional, reconozco el papel clave del management prenatal a lo largo de todo el embarazo. A través de las consultas, no solo se hace seguimiento de la salud física y emocional, sino que también se brinda información clara y confiable, se resuelven dudas y temores y se construye un vínculo de acompañamiento. Todo esto contribuye a que cada mujer comprenda su cuerpo, se sienta apoyada y pueda participar activamente en las decisiones relacionadas con su parto.
Comprender la cesárea también implica reconocer que cada nacimiento ocurre en un contexto único y que no existe una sola forma correcta de vivirlo. Valorarla cuando es médicamente necesaria y, al mismo tiempo, promover decisiones informadas, dialogadas y acompañadas es una responsabilidad compartida entre el sistema de salud y la sociedad. Las mujeres tenemos derecho a recibir información clara, hacer preguntas, solicitar segundas opiniones y a que nuestras preferencias sean escuchadas y respetadas. Ejercer estos derechos forma parte del cuidado de la salud y nos invita a educarnos y a tomar decisiones conscientes a lo largo del embarazo y del nacimiento (OMS, 2025).
Cesárea y emociones
Muchas mujeres describen la experiencia de una cesárea como algo que va mucho más allá del procedimiento médico. El momento en que ocurre y las circunstancias que la rodean marcan profundamente cómo se vive el nacimiento. Mientras que una cesárea planificada puede atravesarse con mayor preparación y acompañamiento, una cesárea de emergencia suele llegar en medio de la incertidumbre, el temor y la sensación de pérdida de control. En ese contexto de vulnerabilidad, frases como “lo importante es que el bebé esté bien” o “ya verás que en unos días todo regresa a la normalidad”, aunque dichas con buena intención, pueden resultar dolorosas al invisibilizar la experiencia de la madre y dificultar que nombre lo que siente, procese lo vivido y vuelva a confiar en sí misma.
Lo que realmente ayuda es escuchar, validar lo vivido y reconocer que su experiencia importa. Acompañar significa dar espacio a las emociones, sin juicios ni apuros. La aceptación y la resignificación del nacimiento serán un proceso private; lo esencial es que la mujer no tenga que atravesarlo sola.
Al closing… los números SÍ impactan
La maternidad es una de las experiencias más transformadoras que puede vivir una mujer. Desde el embarazo hasta el nacimiento, se van construyendo sueños y expectativas, con el deseo profundo de que el parto sea seguro y de que tanto la madre como el bebé estén bien. En este camino, contar con información clara y comprensible es clave para tomar decisiones con mayor seguridad y confianza.
Sin embargo, en muchos lugares del mundo, numerosas mujeres atraviesan una cesárea convencidas de que es la mejor opción o porque así se les indica, sin recibir información suficiente sobre sus beneficios, riesgos y alternativas. Esto no ocurre solo por decisiones individuales. La forma en que nacemos y las decisiones que tomamos sobre nuestra salud están influenciadas por muchos factores, como la educación, las creencias, la familia, la cultura, el entorno, el funcionamiento del sistema de salud y las normas del país en el que vivimos.
Hoy, el aumento de cesáreas innecesarias representa una alerta a nivel world (OMS, 2021). Si bien la cesárea es una intervención que salva vidas cuando es necesaria, su uso sin una indicación médica clara puede tener consecuencias para la salud de la madre y el bebé, para la experiencia del nacimiento y para los sistemas de salud. Por eso, hablar de cifras no es deshumanizar la maternidad, sino reconocer que detrás de cada número hay historias reales y la necesidad de promover información, acompañamiento y decisiones más conscientes.
¿Y entonces, regresando a la pregunta de la mujer embarazada, es seguro un parto vaginal luego de una cesárea?…
No existe una respuesta única para todas las mujeres. La posibilidad de un parto vaginal después de una cesárea dependerá de una evaluación personalizada que considere, entre otros factores, la historia clínica de la paciente, la probabilidad de éxito del parto vaginal luego de una cesárea, los planes reproductivos futuros y las preferencias de la paciente (Barnea et al., 2025).
Sentir miedo ante el parto es humano y esperable. La diferencia no está en evitarlo, sino en cómo se enfrenta. Educarse, hacer preguntas y dialogar con el equipo de salud permite transformar ese miedo en comprensión y participación activa. Cuando una mujer cuenta con información clara, basada en estudios, y tiene espacio para reflexionar sobre los beneficios y riesgos de cada opción, puede tomar decisiones más conscientes y alineadas con su realidad, sus valores y su bienestar.
La concientización en la toma de decisiones no busca controlar el resultado del parto, sino fortalecer la autonomía, reducir la incertidumbre y favorecer una experiencia de nacimiento más segura y respetuosa, tanto en lo físico como en lo emocional.
Abril es el mes de la concientización de la cesárea, en este mes tan importante queremos invitarte a reflexionar sobre las opciones de parto y tomar decisiones informadas. Recuerda no estás sola, no tienes la culpa. ¡Con ayuda, te sentirás mejor! Comparte este weblog de apoyo en salud psychological perinatal con quien lo necesite.
World Well being Group. Caesarean part charges proceed to rise, amid rising inequalities in entry. Up to date June 16, 2021. Accessed March 16, 2026. Enlace al articulo
World Well being Group. Compendium on respectful maternal and new child care. Up to date August 7, 2025. Accessed March 18, 2026. Enlace al articulo
Barnea ER, Ramasauskaite D, Ubom AE, et al. FIGO good observe suggestions for vaginal beginning after cesarean part. Int. J. Gynecol. Obstet. 2025;171:17-31. doi: https://doi.org/10.1002/ijgo.70406
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