
Paola Robles Cabrera, Psicóloga
Cada inicio de año viene cargado de promesas, de cambio y renovación. Enero llega con listas, metas y frases que prometen un nuevo comienzo. En mi consulta, una mamá me pregunta: ¿Cómo hago ahora para ser una nueva “yo” en este nuevo año? Como si cambiar de año tuviera el poder de resetear el cansancio, el cuerpo, la historia.
Para muchas maternidades, enero NO empieza con energía renovada. Empieza con ojeras, con noches interrumpidas, con una carga psychological que no descansó en las vacaciones. Empieza igual que diciembre, solo que ahora con más expectativas.
¡Pero otras mamás ya tienen sus propósitos! Me cube. “¿Cierto que los propósitos como ‘retomar ejercicio’, ‘ser más paciente’, ‘organizarse mejor’, suelen pensarse desde expectativas propias o sociales?” Pregunté, y un silencio siguió.
Hay ciertas etapas en la maternidad que la concept de autonomía choca con la realidad. Y no es falta de voluntad, no es desorden, no es que “no te esfuerces lo suficiente” Es que la maternidad es una experiencia que ocupa, cuerpo, tiempo, mente y emoción. Que no siempre deja espacio para metas rígidas ni para versiones idealizadas de nosotras mismas.
A veces los propósitos no se cumplen porque fallemos, sino porque son formulados sin considerar el contexto emocional que estamos habitando. La maternidad no cabe en agendas perfectas ni en discursos de “productividad constante”
En la actualidad existe una exigencia no solo de cuidar, sino hacerlo bien, con paciencia, con gratitud, con sonrisa. Incluso al inicio del año, cuando se espera entusiasmo y motivación, muchas maternidades están simplemente intentando sostener el día. Reconocer esto también es salud psychological.
Quizá este inicio de año no se trate de sumar más metas, sino de revisar cuáles pesan demasiado. Tal vez no necesitas proponerte más cosas, sino permitirte hablar de cómo te sientes en tu maternidad.
La maternidad no se reinicia de cero. Continúa con lo que se trae, con lo que duele y con lo que sostiene. Y aceptar eso no es rendirse: es verse, validarse, escucharse.
Un recurso emocional para ti: si hoy no puedes con todo, tienes el permiso de bajar el ritmo. Tu valor, tu maternidad no se mide en metas, sino en la presencia con la que habitas tu proceso. ¿Reconoces una red de apoyo? ¿Tienes un grupo de mamás como tú para compartir experiencias? Abracemos tu maternidad actual en este año nuevo; esto también es un acto de cuidado.
Apoyo de PSI para familias hispanoparlantes
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